miércoles, 30 de septiembre de 2009

A proposito de Golpes de Estado


Lo que ha ocurrido últimamente en Honduras es simplemente inaceptable en momentos en los cuales la Democracia se ha instalado en la región y todos, el que más y el que menos alaban las bondades de tan mentado sistema de elección de autoridades.

¿Que ha pasado en Honduras para que se rompa esa línea de comportamiento político?

Probablemente nunca podamos saber las razones exactas para que se haya producido una solución de continuidad en la línea democrática de Honduras, podrían ser incluso muy personales y llenas de angurria, tanto de poder como de dinero. Sin embargo, dadas las circunstancias en las que se han dado los acontecimientos, bien podemos especular un poco.

¿Qué puede haber motivado a políticos de vieja data, y a un conjunto importante de autoridades e instituciones hondureñas a sacar del poder a un presidente electo democráticamente cual fue Zelaya.?

Evidentemente se comenzaron a tocar profundos interéses y solidas estructuras en la institucionalidad hondureña, y en las clases sociales más conservadoras de ese país, pero también, hubo un conjunto importante de ciudadanos que no estuvieron dispuestos a que las cosas tomaran el rumbo que aparentemente comenzaron a tomar. Es dificil comentar en la distancia, pero parece ser que fue así.

En lo que puede ser percibido, no fue tanto el descontento y la desconfianza al cambio que se proponía en esa sociedad, como el malestar y rechazo que ocasionó la evidente injerencia de gobernantes extranjeros, quienes, con evidentes signos de ampliar su peso específico, y su influencia en la región, y como parte de un bien conformado Club de Presidentes. Demostrada esta afirmación, entre otras cosas, con la incoherente participación del gobierno brasileño la crisis hondureña, lo que derivó en más muertos, y las casi histéricas intervenciones de varios gobernantes como el venezolano que antes de la razón y la diplomacía, pusieron sus ejercitos y todas sus fuerzas vivas al servicio de la recuperación de una silla presidencial por parte de un destronado presidente.

Donde quedaron esos famosos principios del Derecho Internacional Público, del famoso Ius Cogens, de la no intervención, de la no injerencia, de la autodeterminación de los pueblos, del respeto a la soberanía, y tantos otros principios que desaparecieron del léxico de gobernantes cegados por el golpe en el miembro del equipo.

Y organismos internacionales como la Organización de los Estados Americanos OEA, que demostró nuevamente ser lo que es: un soberano saludo a la bandera de los Estados, y fiel sirviente de los designios de los gobiernos poderosos de turno. Una pena su participación.

Esta es una crisis que debe ser resuelta por los hondureños, ya basta deseguir creyendo que la solución viene de afuera, o que imponiendo pensamientos, moviendo masas, financiando subversiones y manipulando medios de comunicación foráneos e internos se va a "sentar la mano" a los malos hondureños. Es cierto, no debió romperse la línea democrática, es inadmisible que alguien lo haga, pero también es inadmisible que, con el pretexto de ser un gobierno democrático, se pretenda revolver la sociedad para convertirla en sumisión de intereses externos, maquillados de democracia.

Si hay gobernantes que no entienden el principio de no intervención, y de respeto a la soberanía de los pueblos, son tan golpistas como los golpistas de Honduras.

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